La pelota para gatos

Pelotas para gatos, uno de sus juegos preferidos.

En primer lugar, borra de tu mente la idea de que una pelota es un juguete solo para perros. Las pelotas para gatos son quizá una las herramientas más útiles tanto para que tu gato se divierta como para que desarrolle parte de su instinto natural y su agilidad. Además, adiestrar a nuestro gato para que nos traiga la pelota cuando se la lanzamos es un ejercicio que reforzará el vínculo con nuestra mascota, por lo que no se trata de un simple y tonto juguete más.

La pelota para gato ayuda tu gato y sus instintos.

Muchas personas pasan por alto el hecho de que un piso no es el hogar natural para un felino. Un gato necesita correr, saltar, estirarse, etc., y ya que en una vivienda no suele haber estímulos que motiven a un gato a realizar estas actividades, hemos de ser nosotros, sus dueños y encargados de preservar su salud, quienes les proporcionemos dichos estímulos externos —que en la naturaleza están presentes en abundancia.
Al igual que con una caña para gato, un puntero laser o un ratón de juguete, con las pelotas para gatos nuestra mascota se entretendrá —sola o jugando con nosotros— y activará partes de su cuerpo y de su cerebro que habitual y desaconsejadamente están dormidas. Coger una pelota con la boca —o cualquier otro objeto de similares características—, golpearla o perseguirla es el sucedáneo a lo que haría un felino con una presa recién cazada en la naturaleza, por lo que con este artículo estaremos despertando algunas de las facetas primarias esenciales del instinto de nuestra mascota.
La variedad de formas y materiales que podemos encontrar en la oferta de pelotas para gatos es vastísima. Así, deberemos decidir si queremos una pelota sonora —pelotas con cascabel dentro, por ejemplo—, una que bote mucho —y por tanto sea más dura— o aquellas que resultan más fáciles de atrapar tanto con la boca como con las zarpas —en cuyo caso serán más blandas.